Como dije en entradas anteriores, no me gusta para nada el panorama económico. La crisis crediticia ya lleva más de un año, pero la crisis económica apenas comienza.
La economía de Estados Unidos deteriorase a una velocidad sorprendente y empresas gigantes como General Motors, Ford y American Express ya reconocieron la necesidad de capital estatal.
Paulson, ya cambio el discurso al asumir que parte de los US$700.000 millones deberán ser destinados a los consumidores. La línea de crédito de los consumidores están escaseándose: no hay crédito para comprar autos ni para pagar los estudios.
El consumo es la base de la economía americana y todos sabemos que el hábito de ahorrar es casi inexistente en aquel país. Pues bien, tamaña la intensidad de la crisis que los americanos están cambiando el consumo en exceso por una reducción drástica de gastos. El CFO de Best Buy Co. dijo que en sus 44 años de comercio nunca había visto una caída tan abrupta en las ventas. Analista estiman que las ventas de Best Buy declinen un 50%. Sin dudas, será una navidad negra para el retail americano.
En Latinoamérica, los consumidores todavía no se dan cuenta de la intensidad de la crisis. Apenas aquellas empresas relacionadas con commodities han percibido en la piel los efectos de la disminución de la demanda americana y asiática. Sin embargo, a medida que las inversiones en nuevos proyectos disminuyan y las empresas comiencen a recortar personal, la crisis llegará al bolsillo de los consumidores latinos. En Europa y Estados Unidos esto ya es una realidad.
Según el inversionista Jim Rogers, el mercado aún ha tocado el fondo porque las valuaciones aún están demasiado elevadas. “Quizá estamos tocando ‘un’ fondo; no sé si es ‘el’ fondo”.
Rogers, de 66 años, pronosticó correctamente el comienzo del ciclo alcista de las materias primas en 1999.
Estoy totalmente de acuerdo. Miren lo que paso hoy con la acción brasileña Petrobras al tener su precio objetivo revisado a la baja por el Banco Credit Suisse:

Los mercados bursátiles mundiales han perdido más de US$28 trillones, mientras que las pérdidas crediticias y las provisiones han aumentado a US$690 billones en la peor crisis financiera desde la Gran Depresión.
Estados Unidos ha anunciado un rescate de US$700 billones y China comprometió 4 billones de yuanes (US$586 billones) el 9 de noviembre para impulsar su economía. Sin embargo, los mercados no levantan cabeza.
Creo que el gobierno americano puede colapsar al tratar de inyectar capital en tantas empresas. Además, entre nosotros, el monto necesario es mucho superior a la cifra aprobada por el congreso americano.
Veamos mañana: Asia y Europa seguro abrirán con fuertes bajas, Estados Unidos es siempre una incógnita. Pero de a poco vamos acercándonos al soporte psicológico del Dow Jones a 8.000 puntos.