Una buena noticia la aprobación del plan de rescate en el senado norteamericano, pero quede claro que este plan no salvará el mundo de una recesión o desaceleración económica . Los ciclos económicos son largos y es necesario tiempo para retomar las sendas del crecimiento.
La economía de Estados Unidos se contrajo en el tercer trimestre porque los consumidores redujeron el gasto por primera desde 1991 como resultado de la falta de crédito. Es probable que haya una mayor contracción económica en los próximos dos trimestres, predijeron algunos economistas, lo cual haría que la recesión fuera la más prolongada desde 1981-82.
La expansión latinoamericana más veloz en 20 años podría llegar a su fin porque la crisis mundial de crédito está afectando la inversión y la demanda de materias primas de la región. El crecimiento de la región en 2009 podría bajar a menos de 3,3 por ciento, desde 4,6 por ciento este año, según economistas de Barclays Capital.
La crisis pondrá a prueba el compromiso establecido por Latinoamérica hace diez años de reducir su deuda y abrir sus mercados. Esta semana México canceló sus planes de privatizar un aeropuerto, citando la crisis en Estados Unidos, mientras que el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, advirtió que el crecimiento del país podría bajar a la mitad conforme la inversión caiga. En Brasil, los préstamos, que han impulsado la expansión más veloz del país en más de diez años, están agotándose.
Los precios de las materias primas como la soja, el oro, el cobre y el petróleo, que contribuyeron a financiar el auge económico de la región, han caído un 28 por ciento desde el máximo alcanzado el 2 de julio, según el índice RJ/CRB Commodity Price. Si los precios regresan a su promedio de 10 años, los presupuestos equilibrados de Latinoamérica revertirían rápidamente a un déficit de 4,1 por ciento del producto interno bruto, dijo Morgan Stanley en un informe del 29 de septiembre.
Venezuela es el país más vulnerable a una caída de las materias primas, ya que sus ganancias por exportaciones han aumentado a más del doble desde 2001, según un estudio del banco nacional de desarrollo de Brasil. En el caso de Brasil y México, mejoraron menos que el promedio regional de 22 por ciento, según el mismo estudio basado en datos de la Organización de las Naciones Unidas.
Frente al estancamiento del gasto del consumidor y los beneficios menguantes, las compañías también comienzan a limitar sus gastos y a reducir sus plantillas de personal. El crédito escaso también comienza a perjudicar a las compañías al disminuir las ganancias, por lo que dependen más de los préstamos para expandir sus negocios.
Lo positivo es que las ocho economías más grandes de Sudamérica redujeron su deuda como proporción del PIB de 2001 a 2008. Por lo tanto, una desaceleración podría ser menor que en crisis previas.
Hay muy buenas oportunidades en las bolsas locales de toda la región. Sin embargo, apenas para los verdaderos inversionistas, es decir, aquellos con visión de largo plazo. Si quieres quedar rico en un mes con acciones (excluyo derivados), mejor ir al casino.
El próximo post será sobre una “enfermedad financiera” muy común en Latinoamérica: el inmediatismo.

