Los líderes demócratas del Congreso no coincidieron con los republicanos y el gobierno del presidente George W. Bush respecto de cómo proporcionar asistencia por valor de US$25.000 millones a GM, Ford Motor Co. y Chrysler LLC. Los legisladores tienen ahora apenas dos días de sesiones para resucitar la posibilidad de un acuerdo.
Un plan demócrata de ayuda a las compañías fabricantes de automóviles con fondos del paquete de rescate bancario de US$700.000 millones que se aprobó hace poco quedó estancado ante la oposición republicana y la amenaza de un veto de Bush. Puede resucitárselo el año próximo, una vez que el presidente electo Barack Obama entre en funciones en enero y los demócratas instalen una mayoría más fuerte en ambas cámaras. Sin embargo, puede ser muy tarde.
GM, la más grande de las compañías fabricantes de automóviles de los Estados Unidos, dijo que para fin de año puede no llegar a los US$11.000 millones, el mínimo de efectivo que necesita para pagar las cuentas de cada mes.

