Leigh Sogoloff, que pasa sus noches realizando bailes eróticos en el Rick’s Cabaret Vegas en Procyon Street, dice que sus ingresos se han reducido a la mitad en un año.
“Uno no compra, no adquiere cosas que no puede permitirse”, dijo la mujer de 36 años entre danzas en el club de Las Vegas. Ha pospuesto la compra de una casa y está leyendo los libros del maestro espiritual Deepak Chopra. “Sé cómo ahorrar dinero. No soy una tonta bailarina de `striptease”’.
La ciudad que les vendió a los estadounidenses el sueño de que podían pasar de un pequeño salario a millonarios en un día sufre ahora por las especulaciones en el mercado residencial que contribuyeron a la caída de Wall Street. Las ganancias rápidas que tan fácilmente se propagaron de Nevada a Florida, como el juego en los casinos emigró a 37 estados, demuestra que lo que ocurre en Las Vegas raramente se queda en Las Vegas.
La ciudad está a la cabeza del país en cuanto a caída de precios de las viviendas, ejecuciones hipotecarias y proyectos de construcción parados. El “nervio principal” del sueño americano corre por esta desértica metrópolis, fue la conclusión de Hunter S. Thompson en su libro de 1971, “Fear and Loathing in Las Vegas” (Miedo y odio en Las Vegas).
En el Las Vegas Boulevard, mejor conocido en todo el mundo como la Strip, proyectos de hoteles y casinos con 10.000 habitaciones y por valor de más de US$10.000 millones han sido postergados, según la consultora inmobiliaria y económica local Applied Analysis LLC.
El ingreso del juego en los casinos de la Strip cayó 7,4 por ciento en agosto frente al mismo mes el año pasado, su octava declinación mensual consecutiva, según la Junta de Control de los Juegos de Azar de Nevada, en Carson City. Es el más prolongado lapso descendente desde que comenzaron a llevarse registros en 1983.
``El único período comparable fue alrededor del 11 de septiembre del 2001, cuando bajamos durante cinco meses consecutivos”, dijo en una entrevista Frank Streshley, analista primero en la junta. “Estos son tiempos muy difíciles para el sector del juego”.
Todo ello ocurre en un estado que encabezó el auge residencial en Estados Unidos con la construcción de 275.000 casas de 2000 a 2007, según estimaciones. Esto fue un aumento de 33 por ciento, el más alto entre todos los estados del país, según la Oficina del Censo de Estados Unidos. Ahora muchas de esas casas están vacías y valen menos que cuando se construyeron.
La declinación que se inició hace casi tres años provocó la caída de la firma de valores neoyorquina Lehman Brothers Holdings Inc., condujo a la venta forzada de los bancos de inversión Bear Stearns Cos. y Merrill Lynch & Co. y borró más de 137.000 empleos en el sector de servicios financieros en todo el mundo.
En julio, Las Vegas registró la mayor caída de los precios de casas de todo el país, y Nevada tuvo en agosto la más alta tasa de ejecuciones hipotecarias. Una de cada 91 viviendas de Nevada se encontraba en alguna etapa de cesación de pagos, frente a una de cada 416 en Estados Unidos en conjunto. Los signos de declinación están a la vista en la Strip, donde se ha interrumpido la construcción del hotel y casino Echelon, de US$4.750 millones, de Boyd Gaming Corp. Este podría ser el más obvio signo de la desaceleración económica de la ciudad.
En el Aeropuerto Internacional McCarran de Las Vegas, el número total de pasajeros que arribaron y partieron en agosto cayó 9,9 por ciento respecto del año anterior, cuando una cantidad sin precedente de 4,3 millones de personas pasaron por el aeropuerto. La tasa de desempleo en el área metropolitana de Las Vegas subió a 7,1 por ciento en agosto, un aumento de 2,1 puntos porcentuales frente al año anterior.
Un punto relativamente brillante en la Strip podría ser CityCenter, una empresa conjunta de MGM Mirage, el segundo operador de casinos del mundo por tamaño, y Dubai World, una compañía holding del Gobierno de Dubai, a un costo de US$11.200 millones. Cerca de 60 por ciento de sus 2.647 unidades de lujo, departamentos en condominio y habitaciones de hotel, han sido contratadas, con US$350 millones en depósitos no reembolsables.
“Nuestro producto es diferente, vendemos bienes raíces para entrega futura”, dice Tony Dennis, el subdirector general ejecutivo.
Sogoloff, la bailarina erótica, dice que se mudó a Las Vegas en 1999 porque “sabía que las cosas iban bien aquí”. Ahora cuida cada centavo. “Por eso no soy dueña de una casa en este momento”, agrega.

El título en inglés:
`Losing Las Vegas Shows How Americans Crap Out in Housing Casino’ (Blooomberg)
