Wall Street - Every Dream has a price
Escrito por Thales De Freitas el dia Martes, Octubre 7th, 2008Comentario de Joe Mysak
Desacreditados y envilecidos. Esas son las palabras con las que se podría empezar a describir a las personas que la mayoría de los estadounidenses llaman “banqueros”. Rara vez una amplia categoría de ocupación se hundió tanto y tan rápido.
No mucho tiempo atrás, hacer carrera en el sector financiero atraía a los ambiciosos y los codiciosos. En Nueva York en particular, las únicas vidas que parecía que valía la pena vivir eran las de quienes trabajaban en Wall Street y cuya retribución la determinaban los sobresueldos de fin de año, con la capacidad de cambiar la vida y sobre los cuales se informaba ampliamente.
Eso acabó, sospecho, pasado el medio día del viernes 3 de octubre de este año, cuando la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el plan de rescate del mercado financiero de US$700.000 millones diseñado para reabrir los mercados de crédito del país.
¿Cuánto tiempo tomará rehabilitar la profesión? ¿Tres años? ¿Cinco? ¿Diez? ¿Cincuenta?
Los acontecimientos de las últimas semanas han pasado demasiado rápido. Y la guerra apenas comienza; la carnicería real se producirá en las próximas semanas y meses. Nadie sabe cuál será el verdadero resultado de este desastre, aunque es muy probable que el sector financiero se desplome.
Ahora la escena pasa a Washington. Ahora que el Departamento del Tesoro intenta recoger las piezas del sistema financiero queda claro que no se trata de un cambio temporal. Tengo la impresión de que independientemente de quién se quede con la presidencia, veremos que los reguladores causarán estragos al utilizar sus nuevas competencias. Eso será lo que los contribuyentes exigirán.
No estoy diciendo que esto sea necesariamente algo bueno. Sin embargo, esta parece ser la consecuencia de casi quebrar al país. Las finanzas se rindieron.
La sublevación en el Congreso y las fluctuaciones en el índice industrial Dow Jones han opacado al mercado de bonos municipales. Esto fue hasta que el gobernador Arnold Schwarzenegger de California envió el 2 de octubre un correo electrónico al secretario del Tesoro, Henry Paulson, diciendo que el estado podría tener que recurrir al Gobierno federal para obtener un pequeño préstamo de US$7.000 millones.
El efecto total de la crisis financiera sigue siendo un misterio. Sabemos que la recaudación estatal y local está cayendo, y que el ambiente de negocios se deteriora. Una ola de impagos de bonos municipales parece probable. Es curioso que esta posibilidad exista, ya que las calificadoras siguen cediendo ante la insistencia de las emisoras de que todas merecen mejoras a AAA.
Con respecto a los banqueros, admitieron la ignorancia detrás de sus acciones al recurrir a Washington para que los rescatara. No entendían algunas de las capas sobre capas de instrumentos que crearon. No se rindieron, más bien, abdicaron. Pasará tiempo antes de que alguien vuelva a escucharlos.
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Vean
“The Bank Movie” de Robert Connoly
dedicada al dueño “Del banco de los hermanos”
Este fin de semana sin falta. Ahí escribimos un post sobre la película. Slds
Yo hace uno meses vi la que aparece ahi en la imagen Wall Street, es buena.