Por una parte, crear un negocio propio es un camino para conseguir fortuna; pero lo que es más importante, es el camino más rápido para adquirir prestigio y poder. Los profesionales en general, y los jóvenes ambiciosos en particular, tienden a acercarse a las profesiones en las que podrían ejercer un impacto en el mundo y en las que pueden llegar a ganar el aplauso y el respeto de los competidores.
En el pasado se trataba de los generales, políticos, burócratas o jefes de las grandes empresas que tenían la posibilidad de doblegar al mundo a su antojo. Hoy, son los nuevos empresarios los que ejercen un mayor impacto en el mundo, y son ellos los que inspiran más respeto.
He ahí nombres como Steve Jobs (Apple), Sergey Brin y Larry Page (Google), Jeff Bezos (Amazon), Jason Fried (37 Signals) o Mark Zuckerberg (Facebook). Estos hombres imprimen su sello en la superficie de los acontecimientos como pocos banqueros o políticos pueden hacerlo hoy en día.
La segunda razón es que ya no nos interesa pertenecer a las grandes corporaciones. En algún momento de la pasada década el mundo se desenamoró del hombre corporativo para caer rendido a los pies de la individualidad.
Instituciones que se presentaban como todopoderosas en el pasado, hoy parecen moribundas y aburridas. Puede que la vida del innovador empresarial sea solitaria y difícil pero también es más expresiva. En las grandes organizaciones los empleados tienen que anular la individualidad; los creadores de nuevas empresas pueden dejarla florecer.
La tercera y, quizás, la razón de mayor peso es que al humano le gusta retarse a sí mismo, ponerse a prueba. El mensaje subliminal es muy parecido al que una vez proclamaron West Point o Sandhurst: puede que sea difícil y doloroso, pero te convertirá en un hombre.
En una época que se destaca por la ausencia del héroe, el innovador empresarial es la figura que más se acerca a este ideal (sólo rivalizado por los deportistas, la otra gran obsesión de la vida moderna). Mientras que esto siga siendo cierto, el culto al innovador empresarial seguirá creciendo.

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FelipeDeConce — 19 September 2008 @ 22:02 pm
las empresas por definición son enemigas de la innovacion, el riesgo y cosas similares debido a que tienen Mucho que perder. Por su parte el emprendedor tiene poco o nada que perder, por eso los pibes se van de las empresas y crean nuevos conceptos transgresores propios………vale la pena añadir que al final del dia todos estos son comprados por google ;)