Los adictos al trabajo no son sólo más ricos… son más felices
Escrito por Thales De Freitas el dia Miércoles, Agosto 13th, 2008Antes de que se me acuse de hacerle la pelota a los jefes (¿Qué? ¿Yo saliendo de la oficina antes? ¡Pero si aún tenía la chaqueta en la silla!), me gustaría aclarar algo. Este punto de vista está basado en los estudios científicos más recientes.
Un ensayo que acaba de sacar Michael Rose, profesor de estudios sociales de la Universidad de Bath en Gran Bretaña, arroja una luz despiadada sobre las diferencias entre los que se quedan tarde en la oficina y los que salen por la puerta lo antes posible.
Rose llega a dos conclusiones: una obvia, la otra un poco menos. La conclusión no tan sorprendente es que los adictos al trabajo ganan más dinero que el resto , los de las nueve a las seis. Más sorprendente es esto: encima de lo anterior, son más felices. El estudio de Rose está limitado a los trabajadores en Gran Bretaña, pero probablemente sea aplicable a la mayoría de las economías industrializadas.
El estudio concluye que los que están centrados al máximo en su carrera tienen una posibilidad de ascenso tres veces mayor que el resto . Y, por término medio, pueden triplicar el sueldo en el mismo tiempo que tardaríamos el resto en alcanzar un aumento de menos de la mitad.
Decir que los adictos al trabajo ganan más dinero puede sonar obvio. Por supuesto que ganan más. Al igual que los alcohólicos saben dónde encontrar un buen bar y que los adictos a las compran tiene un montón de zapatos en el armario, los adictos al trabajo van a contar con el favor de sus jefes. Sería extraño que no recibieran el aumento o la promoción que persiguen con tanto ahínco…. y un poco triste también.
Pero, ¿son más felices? Eso va totalmente en contra de lo que cree la mayoría de la gente.
Los holgazanes siempre han encontrado consuelo en el siguiente pensamiento:
Puede que el tipo dejándose la piel en esa mesa gane más dinero, pero no tendrá tiempo para gastarlo, o nadie con quien gastarlo. Puede que acabe siendo capitán del barco, pero probablemente muera más joven, de un ataque al corazón, para gran alivio de sus colegas. Y mientras trabaja todas esas largas jornadas, no podrá tener una relación amorosa, empezar una familia, o siquiera ver películas o leer algún libro. Morirá infeliz y viejo, probablemente se lo comerá su perro. En otras palabras, cambió su vida por el trabajo… lo que, mírese como se mire, no parece un buen negocio.
Ahora Rose viene y nos dice que estamos equivocados. “Puede que los que pugnan por labrarse una carrera estén más dedicados a sus objetivos actuales de lo que les conviene”, dice Rose en su informe. Sin embargo, estos profesionales no dicen tener problemas excepcionales, según Rose, a excepción de dificultades de parejas. “De hecho, a menudo dicen tener menos menos” problemas, añade.
Al contrario de lo que creemos la mayoría, los adictos al trabajo no están especialmente estresados, ni son particularmente infelices… al menos, no más que el resto de nosotros. ¿Por qué? ¡Porque nos gusta trabajar!
“En la relación trabajo-ocio, un grado de desequilibrio que un observador podría encontrar preocupante en lo que se refiere al tiempo invertido, ellos lo aceptan como una condición inherente al logro de los objetivos que se han fijado”.
Aquí se ha expuesto un punto significativo. Los paladines del equilibrio trabajo-ocio siempre ven la oficina como un enemigo, y hacen hincapié en que hay que dar más tiempo a la familia y otros intereses.
Pero el trabajo también es vida. Vivimos en una era hedonista, pero nuestros abuelos, muchos de los cuales se educaron con rígidos moralizadores, habrían entendido que el trabajo es lo que da forma y propósito a la vida.
La mayoría de nosotros trabajamos porque tenemos que ganarnos la vida. Pero también trabajamos porque ello nos da un papel, un estatus, una sensación de haber logrado algo y, aunque sólo en algunas ocasiones, el respeto de nuestros colegas. Y éstas son cosas que ansiamos tanto como los objetos materiales.
Así que, encienda las luces, arranque los ordenadores, fije una reunión y trabaje en la oficina hasta bastante tarde. Podría sorprenderle lo bien que se siente y lo nervioso que se pone el otro adicto al trabajo de la mesa de al lado.
(Comentario. Matthew Lynn es columnista de Bloomberg News. Las opiniones que aquí expresa son suyas.)



Es que si te gusta lo que haces… no quieres dejar de hacerlo
cuando haces algo que no te gusta… no ves la oportunidad de dejarlo de hacer
Saludos
Me dices a mi .. todo el dia con cosas que hacer. ..:) … pero en realidad no se si tan feliz tener tanta responsabilidad encima a mis 23 :/
yo creo que el tema del balance work/life, tiene demasiadas aristas para predeterminar que las personas que trabajan más son mas felices, debido que el concepto de autorrealizacion es absolutamente subjetivo y cultural. Estudios realizados por universidades de prestigio asi lo habalan UAIDE, Berkeley, etc o incluso en chile se realizaron estudios sobre que hace felices a los chilenos(Tironi), y los resultados estan más enfocados al apego, que siente las personas con la familia y con los amigos. Ahora como bien se refiere fito, si a ti te gusta lo que haces es probable que te genere una mejor perspectiva de desarrollo profesional. que a la larga te afirmara socioeconomicamente, sin embargo la pregunta esta enfocada los hijos de un padre adicto al trabajo, dearrollan suficiente vinculos con ellos, no lo creo, desde mi vision.
por lo tanto yo creo que es fundamental ver en que ciclo de vida estoy y para adonde apunta mis necesidades y autorealizacion.
saludos
Daniel Calderón
Excelentes observaciones Daniel. Yo lo sé que es un tema polémico y que hay diferentes maneras de analizar la relación trabajo x ocio.
Estoy muy de acuerdo sobre la etapa de la vida que uno se encuentra. A mí no me queda otra que trabajar mucho ahora mientras soy joven, pues más adelante no aseguro que tendré las mismas ganas y fuerzas para estar, por ejemplo, dos días sin dormir. Y ahí entra el comentario de Fito, lo hago porque me encanta emprender! :D
Gracias x tus comentarios!
Saludos
Thales
Y mire que quería darte más responsabilidades Fabian! hahahha!
Pero dale con todo no más: el mundo es de los valientes! Slds man
Efectivamente, como dice Daniel, el tema del tiempo dedicado a los hijos y a la familia vuelve controversial el artículo. En lo personal, me retan bastante en la casa por el tiempo que dedico a la pega… ;)
E vero! El estudio dice que más de 70% de los encuestados tenían pequeños roces con su pareja. Qe lo diga mi novia! Pero al final, igual entienden! :D
sin duda esto aumentara el ego de los trabajolicos.