Antes de invertir en las acciones de Fallabela o La Polar, en un fondo mutuo de renta fija o variable, en dólares norteamericanos o reales brasileños, deberás tomar una decisión tan o más importante que las anteriores: en qué corredora operar. Es como elegir tu pareja, es decir, si tomas la decisión correcta a la primera evitarás muchos dolores de cabeza.
Revisemos algunos puntos relevantes:
Disponibilidad
En mi opinión el factor más importante al elegir una corredora es la agilidad del corredor para contestar tu llamado o del sistema electrónico para ejecutar tus órdenes. Muchos pueden decir que no compran/venden todos los días o que 30 minutos no son relevantes en el mercado. Sin embargo, con mercados tan volátiles créanme que hasta 1 minuto es importante. Miren lo que pasó el lunes 28/01 con la acción de Lan Chile en tan sólo 10 minutos:
Por lo tanto, averigüen si la página de la corredora está siempre online y con qué frecuencia son actualizados los precios indicativos con relación a la Bolsa de Santiago. Además, conozca las personas que reemplazan su ejecutivo en caso de que no esté o cuáles son las opciones para operar cuando caiga el sistema. Y por último, es también fundamental conocer todos los números de teléfono de la corredora.
Servicios Adicionales
No siempre lo más barato es lo mejor. Recomiendo, principalmente a los principiantes elegir una corredora con un buen departamento de estudios (pero ojo: como escribí en otro post, no confíe ciegamente en nadie), noticias en línea, sección de capacitación con cursos online e instructivos, asesoría tributaria, soporte al cliente, etc. Al comienzo, cuanto más información y ayuda mejor. Y si además la corredora tiene precios competitivos estamos al otro lado.
Comisiones
En el mercado tenemos decenas de empresa que ofrecen servicios de corretaje vía teléfono e internet. En las corredoras tradicionales, las comisiones (incluyendo costos fijos, variables, derechos de Bolsa) van entre 1 y 1,5%. Ya las comisiones de las corredoras que operan por internet son más bajas, sus costos varían entre 0,33 y 0,8%, aunque cobran un fijo por operación.
Según un artículo publicado en El Mercurio (27 junio de 2007), si un inversionista tiene un capital de $1,5 millones para comprar acciones, deberá destinar -en el caso de la corredora más cara – $51.000 sólo para comisiones. Lo anterior se traduce en que para recuperar la inversión original será necesario obtener una rentabilidad mínima de 3,4%. En el caso contrario, si la inversión se realiza en la corredora más barata, sólo se requerirán $16.200 para cancelar las comisiones, equivalente a una rentabilidad de 1,08%. ¿Interesante no? Partir 3.4% abajo no es poco…. Ojo con las comisiones, pero no se olvide de la calidad de los servicios adicionales.
Investigue la Corredora
De la misma forma que investigas una acción o la cartera de un fondo mutuo antes de comprarlo, deberías hacer lo mismo con la corredora. Escuche distinta opiniones, diferencie las opiniones de clientes y de quienes trabajan allí, pues estos suelen dejar mensajes sobrevaluados en foros del mercado financiero.
Trate de averiguar: ¿Quiénes son los dueños? ¿Cuál es la situación financiera de la corredora? ¿Si existen juicios en contra de la corredora? ¿Qué tan experimentados son los analistas o gestores de fondos mutuos? ¿Y principalmente, qué opinan los clientes sobre los servicios de la corredora?
¡Ninguna corredora es perfecta, pero créanme que le hará muy bien a tu bolsillo conocer distintos puntos de vista!
Ahora pregunto: ¿Dónde conseguir todas estas respuestas de manera sencilla?
Uhhh…. Tenemos un gap ahí, no???

